Luego, en un rincón vi como “
Me interrumpió el maravilloso perfume de otra mujer que pasaba a mi lado, su cara era tan hermosa como el sol de la mañana, su cuerpo como la luna de media noche, su perfección me recordó su nombre: “Esperanza”, traté de alcanzarla pero era más rápida que yo y se esfumó.
Me sentí muy afligido y lloré, en ese momento “La Soledad ” se acercó a mi lad
o y pasó su mano por sobre mi cabeza, cerré los ojos y tuve la sensación de que flotaba en el Espacio. Luego de abrir los ojos observé como todo lo que veía, es decir, ese Espacio insondable, se transformaba en una inmensa mujer vestida de negro, que con sus cabellos oscurecía aun la mismísima negrura del infinito. Se hacía llamar “La Muerte ” mientras extinguía todo a su paso.
Por último, al desaparecer “La Muerte ” advertí que dos mujeres, una muy anciana y otra muy joven, se me acercaban lentamente, sus vestiduras se contrastaban así como se contrasta el Cielo del Infierno. Al oído me dijeron sus nombres, “La Realidad ” y “La Imaginación ”, me tomaron de las manos, se sentaron junto a mí, y luego de sonreírme brevemente comenzaron a relatarme este texto.