Me desperté hace un par de días con una idea que no me dejó tranquilo por mucho tiempo. Resulta que la noche anterior a aquel día soñé con sucesos que, lejos de ser extraños o fuera de lo común, reflejaban los típicos sueños en los que uno se ve rodeado de gente conocida y viviendo situaciones cotidianas muy cercanas a la “realidad”. Sin embargo, aunque no me di cuenta al instante, fue con este sueño que llegué a concebir una analogía extraña y engañosa entre dos entes tan importantes, al parecer, de nuestras vidas.
En el sueño estaba mi mujer, Minerva, y uno de mis mejores amigos, Domingo Bengoa. Estábamos los tres sentados en el sofá de nuestra casa conversando de temas muy profundos y complejos que incluso alcanzaban el análisis de la propia naturaleza humana. Hablábamos de recuerdos y memorias personales, momentos importantes en nuestras vidas, tanto de situaciones actuales como también de anhelos, sueños y vaticinios de lo que nos esperaba a nosotros y al mundo en general en un escenario futuro. No obstante, los que más hablaban eran ellos porque esta vez mis acotaciones eran menores, lo que podría deberse a que me encontraba fumando un habano aparentemente interminable.
Fue entonces, al despertarme, que recordé el sueño y lo primero en lo que pensé fue en el alto nivel intelectual que había alcanzado esa conversación entre los tres, pero… ¡Momento! ¡¿Cómo que “entre los tres”?! En realidad todo había salido de mi mente. …¡Claro! ¡Era un sueño!
Esto me hizo reflexionar instintivamente en que la mente trabaja más duro cuando se está durmiendo que cuando se esta despierto, (¿Compartirán esta riesgosa afirmación los científicos?) porque tiene que interpretar todos los roles en la película, no sólo el propio, además debe manejar a la perfección situaciones que pueden ocurrir en el pasado, presente y futuro. Si bien es cierto, la mente puede fallar, olvidar y desvariar, pero de todos modos, toda la información se encuentra en ella en una perfección dividida como en piezas de un rompecabezas. “Es el reloj el que falla o se detiene, nunca el tiempo”.
Sin duda una de las más grandes interrogantes que envuelve nuestra reticente y ambigua existencia es el tiempo. ¿Qué es el tiempo? Podría definirlo como una línea inquebrantable que contiene todo lo que existe, ya sea tangible o intangible. Todo está dentro de esta línea incluso el propio tiempo, todo con un orden o desorden predefinido.
Entonces, ¿Es muy difícil encontrar esta relación entre la mente y el tiempo? ¡Ah! Nunca pensé que un simple y corriente sueño tan similar a miles de otros soñados en noches anteriores, me haría cavilar tan profundamente en la similitud de estas dos entidades, que por cierto, sin alguna de ellas no existiría nada, si es que algo “existe” en “realidad” (Medítenlo).En fin, me hago una última pregunta que también dejo planteada ante ustedes, pero que dudo obtenga respuesta algún día: ¿No será el Tiempo la Mente de algún dios dormido que mientras sueña, interpreta, ha interpretado e interpretará a la perfección todos nuestros roles e interacciones en el pasado, presente y futuro?
En el sueño estaba mi mujer, Minerva, y uno de mis mejores amigos, Domingo Bengoa. Estábamos los tres sentados en el sofá de nuestra casa conversando de temas muy profundos y complejos que incluso alcanzaban el análisis de la propia naturaleza humana. Hablábamos de recuerdos y memorias personales, momentos importantes en nuestras vidas, tanto de situaciones actuales como también de anhelos, sueños y vaticinios de lo que nos esperaba a nosotros y al mundo en general en un escenario futuro. No obstante, los que más hablaban eran ellos porque esta vez mis acotaciones eran menores, lo que podría deberse a que me encontraba fumando un habano aparentemente interminable.
Fue entonces, al despertarme, que recordé el sueño y lo primero en lo que pensé fue en el alto nivel intelectual que había alcanzado esa conversación entre los tres, pero… ¡Momento! ¡¿Cómo que “entre los tres”?! En realidad todo había salido de mi mente. …¡Claro! ¡Era un sueño!
Esto me hizo reflexionar instintivamente en que la mente trabaja más duro cuando se está durmiendo que cuando se esta despierto, (¿Compartirán esta riesgosa afirmación los científicos?) porque tiene que interpretar todos los roles en la película, no sólo el propio, además debe manejar a la perfección situaciones que pueden ocurrir en el pasado, presente y futuro. Si bien es cierto, la mente puede fallar, olvidar y desvariar, pero de todos modos, toda la información se encuentra en ella en una perfección dividida como en piezas de un rompecabezas. “Es el reloj el que falla o se detiene, nunca el tiempo”.
Sin duda una de las más grandes interrogantes que envuelve nuestra reticente y ambigua existencia es el tiempo. ¿Qué es el tiempo? Podría definirlo como una línea inquebrantable que contiene todo lo que existe, ya sea tangible o intangible. Todo está dentro de esta línea incluso el propio tiempo, todo con un orden o desorden predefinido.
Entonces, ¿Es muy difícil encontrar esta relación entre la mente y el tiempo? ¡Ah! Nunca pensé que un simple y corriente sueño tan similar a miles de otros soñados en noches anteriores, me haría cavilar tan profundamente en la similitud de estas dos entidades, que por cierto, sin alguna de ellas no existiría nada, si es que algo “existe” en “realidad” (Medítenlo).En fin, me hago una última pregunta que también dejo planteada ante ustedes, pero que dudo obtenga respuesta algún día: ¿No será el Tiempo la Mente de algún dios dormido que mientras sueña, interpreta, ha interpretado e interpretará a la perfección todos nuestros roles e interacciones en el pasado, presente y futuro?
4 comentarios:
por ahi alguien dice....dormir puede ser parte de olvidar.... de olvidar tu mundo lucido y encontrar la inteligencia del subconciente..
saludos pony....
El lumpen tiene en parte razon, los sueños y el mundo onirico son reflejos simbolicos y representativos de nuestro inconsiente....... algunos llegan a creer q el mundo de los sueños es un mundo tan "real" como el mundo palpable que nos rodea.
Extraña relación esta de la mente y el tiempo, pero me interesante.
Cada vez + me sorprendes con la profundidad de tus articulos y debo reconocer que no podrías haber encontrado un mejor título para este. Chaoo cuidate!! 8)
P.D: No me habías dicho que te habías casado con Minerva
XD JAJAJA!
Me hiciste pasar otro tiempo demente leyendo tu articulo!
Nada mas q decir.
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