sábado, abril 29, 2006

El comienzo de todo lo que existe es inexistente (Parte II)

“La Nada” es el ente que no es. Fue lo primero en transformarse. Nació sin comenzar. Transmutó en Espacio, en Tiempo, en Materia, en Energía…ahhhh, en Vida. El dios detrás de Dios, el que comenzó la trama, tiene miedo del que se la mostró.
Vuelvo a preguntarme si el Mundo seguirá existiendo cuando yo ya no exista. Obviamente no; si no existía antes de mi concepción, tampoco existirá después de mi entierro.
El desierto de mi vida humedece las insondables creencias que intento plasmar en estas letras. No pretendo formarme tras la inconmensurable fila de los seres que desean calmar su sed de conocimiento en el oasis de la puta realidad.
La clemencia del Hijo me alcanza. El castigo del Padre me sobrepasa. Los límites de la imaginación son más reales que las demarcadas fronteras de un país.
Si el espejo que esta frente a mí se quiebra, ¿se romperá también mi pasado? La imagen que proyecta se hará trizas. Sin duda, lo que forma parte del Universo de otros, permanecerá.
El Inicio, el Principio, el Génesis; son palabras inventadas con significados inventados. El Invento también se inventó.
El Apocalipsis, el Fin del Mundo, nos conmueve causándonos agitación y emoción, la divertida escatología juega con las esperanzas de los millones de marionetas con alma y, desde luego, también con nosotros.
Sigo viendo los años pasar uno a uno, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, ..........................y por fin ha llegado el Día Sobrio, ese que por suerte, nos hace comprender por completo el hecho de que nada sabemos.

5 comentarios:

jujopax dijo...

Es la pregunta que toda persona se hace al menos una vez en su vida, es la crisis existencial por la que tenemos que pasar alguna vez.
Qué soy? quién soy? por qué estoy aquí? qué hago aqui? Más que tratar de responder estas preguntas, trato de encontrarle un sentido a mi existencia, eso es lo que hace que me sienta "vivo".

Saludos compadre

PD: debiera dedicarse a la escritura de forma profesional

milemociones dijo...

mas que ver pasar

los dias

las horas

los segundos

vivamóslos

apropiemonos

del tiempo

de los espacios

construyamos

acompañemonos

un abrazo

Anónimo dijo...

Buena Compadre! Veo que le sigues dando a la escritura. Para que preocuparse con la existencia? Yo creo que dios todavía no sabe que hacer con nuestras almas cuando morimos y se ve obligado a mandarnos otra vez a la Tierra a penar por mientras se le ocurre algo. Quiera Dios(osea él mismo) que sea algo bueno!

"Ahi nos olemos"

Jano-Carl.

Anónimo dijo...

Con una amiga pensabamos en qué quizás lo importante no somos nosotros y nunca lo fuimos, sino que nosotros sólo somos un vehículo. Que quizás somos sólo el castigo de la tierra... su eterno suplicio por no haber cumplido las ordenansas de algún ente superior. Que nuestros problemas se dan por mera casualidad y que nunca fuimos la parte importante de todo este juego que es la vida, sino que fuimos solo una piedrita. Un elemento más dentro de toda esta masa...
Quizás así sería más fácil

Semillo dijo...

woooooooooow loco, me habian dicho que tenias buenos escritos, pero este... este esta casi revelador, delicado, saturante, ilarante, muy tooliano, la respuesta a todas las preguntas, nos remite a un antiguo y sabio dicho "solo se, que nada se"